Una reunión de intelectuales en París termina en una lucha a muerte por un cuadro. Porque lo único que nos pertenece es el pasado.
Una reunión de intelectuales en París termina en una lucha a muerte por un cuadro. Porque lo único que nos pertenece es el pasado.
¿Quién no ha tenido una crisis existencial en el transporte público?
Un hombre está obsesionado con escribir su testamento. Pero con el tiempo, todo cambia.
Dos amigos y una charla de bar, de esas tan profundas que tocan hueso.
Los dilemas de un oncólogo, que se encarga de dar malas noticias y su búsqueda de algo que le de sentido a todo.
Un poeta, un escultor, un pintor y un fotógrafo montevideanos conversan y se lamentan como artistas.
A veces, las incoherencias de un inimputable nos reflejan a nosotros mismos. Y molesta mucho.
Poema en prosa que va a la raíz de la quietud y la nada.
Lucheni primero, Luccheni después. Un cáncer que corroe las tripes y dos destinos unidos por la locura y la soledad.
Un soldado mira a una pared por largo rato. ¿Quién no se volvería un poco creativo? ¿Quién no sé volvería un poco loco?